jueves, 3 de julio de 2008

ACERCA DE LA FALTA DE AMOR COMO CONDICION PARA RELATAR UNA HISTORIA DE AMOR

"Cada casa es un mundo", repite siempre mi madre. Siempre quedé maravillada frente a tal verdad. Cada persona esconde tras de sí un mundo a descubrir, con su historia, sus costumbres, su modo particular de ver las cosas… Hay personas que, vaya a saber por qué, comparten con nosotros similitudes extraordinarias en la forma de ver el mundo, otras, parecen venir de lejanos planetas aunque hayan estado siempre a la vuelta de la esquina.

Lo cierto es que en el inconmensurable circo de la vida, los poetas siempre acordaron que es el amor el encargado de unir los mundos. Afirman que el amor es capaz de unir con su fuerza a dos personas en una. El amor como aquello que colma de satisfacción y felicidad a quien lo posee. Fuente de dicha y aspiración. Alcanzar el objeto amado ha sido siempre el final feliz de toda novela romántica.

En la historia de la humanidad, el amor ha inspirado a innumerables poetas. Han escrito versos en su nombre, cuentos, historias, canciones. Ellas, si uno presta atención, relatan de alguna manera las peripecias por las que han de pasar los amantes al querer unirse a sus amadas. Por otro lado, están los poemas que claman por un amor perdido. Lo prototípico de estas historias es que el amor no esté presente al momento de relatarlas, o está al principio para luego perderse. O bien está al final, luego de superar quien sabe cuantos obstáculos. "vivieron felices y comieron perdices…"2

Que el amor no esté presente como algo consumado en una historia de amor no es un dato sin importancia. Parecería que cuando el amor se realiza ya no hay nada que se pueda relatar. ¿Será que realmente no hay nada más dichoso para un amante que unirse a su objeto amado?. ¿Será que la dicha es tal que ya no importa nada más?.

Resulta paradójico que para que una historia de amor, sea eso, una historia de amor. Lo necesario es que haya una falta… falta cuyo final feliz consiste en completarla…

La falta de amor se vive por regla general como un profundo vacío en lo más recóndito del alma. "si no tengo amor, nada soy" afirma una famosa oración cristiana. Un vacio existencial que las almas románticas sueñan colmar con un objeto amado en particular… Un ser especial capaz de terminar con su sola presencia noches enteras de angustia y soledad.

4 comentarios:

Diego Nofal dijo...

Tremendo error pensar que el amor lo es todo, el fin o el principio de algo, el amor es parte de una historia, que nadie sabe como termina, por que el resto de los factores influye, de tal manera que el amor a veces ya no alcanza para llenar esa ausencia y ese "todo" que intenta ser. Saludo amiga en busca de usted misma.

Anónimo dijo...

Un sentimiento al que muchos aspiran, pero cuando llegan a tenerlo, lo dejan ir. El mundo no giraría sin corazones rotos, aunque duela.
Sabemos que la vida es un manto negro, con algunas pequeñas y distanciadas manchitas de alegría. Algunas veces, esa alegría lleva el color del amor. Pero no todas.
Estaría bueno que termines encontrándote. Un abrazo.

u s a, no U.S.A dijo...

Implacable y veraz sentencia, de Flor en su último parrafo "la falta de amor como regla general y el amor como excepción".

Princesita! dijo...

amooooor hace mil q no entraba..!!!
La verdad tenes razon con eso...es tan tan cierto q no tengo mucho mas para agregar..jaja..

te amo aunq ahora estes rota..!!!
TE AMO!!